lunes, 21 de marzo de 2011

Reflexiones sobre la Reencarnación



En la actualidad los escépticos científicos y religiosos rechazan la posibilidad de la reencarnación y rechazan la validez de la experiencia de los millones de muertos clínicos resucitados. Sin embargo, los primeros Padres de la Iglesia Cristiana, aceptaban la enseñanza del llamado Cristianismo Oculto o Esotérico que Jesucristo dejó a los suyos y defendían la verdad sobre la Reencarnación como lo enseñaron entre otros:

Justino Mártir (100-165) en su "Diálogo con Trifo" expresa:
El Alma vive más de una vez en cuerpos humanos, pero no puede recordar sus experiencias anteriores.

San Clemente de Alejandría (150-220) señaló:
Antes de la creación del mundo preexistíamos en el ojo de Dios, nosotros criaturas racionales del Verbo de Dios, a causa de lo cual nos remontamos hasta el principio; pues el principio era el Verbo. No puse por escrito todo lo que pienso pues hay un cristianismo esotérico que no es para toda la gente. Los misterios de la Fe no son para ser divulgados a todos. Es necesario ocultar en un Misterio la Sabiduría hablada.

Orígenes (185-254) el más destacado teólogo de la cristiandad, considerado el Padre de la Ciencia de la Iglesia, enseñaba así:
La preexistencia del alma es inmaterial y por tanto sin principio ni fin de su existencia. Las predicciones de los evangelios no pueden haberse hecho con la intención de una interpretación literal. Hay un progreso constante hacia la erfección, siendo nosotros primero como vasos de barro, de madera, luego de vidrio, luego de plata, para finalizar como cálices de oro. Todos los espíritus fueron creados sin culpa y todos han de regresar, por fin, a su perfección original. La educación de las almas continúa en mundos sucesivos.

Hay innumerables mundos que se siguen unos a otros durante eras eternas. El alma frecuentemente encarna y experimenta la muerte. ¿No será más conforme a la razón, que cada alma por ciertas razones misteriosas es introducida en un cuerpo, de acuerdo con sus méritos y acciones anteriores? Los cuerpos son como vasos para el Alma, la cual gradualmente, vida tras vida debe ir llenándolos.
Primero el vaso de barro, luego el de madera, después el de vidrio y por último los de plata y de oro.

Antes de aceptar tamaña dogmática aseveración es útil conocer que la teoría de la Reencarnación se encuentra íntimamente ligada con el concepto vida y entre los cristianos hasta el año 553 no creaba conflictos, es más, era natural la creencia entre los consagrados estudiosos del cristianismo esotérico como lo destacaba San Clemente de Alejandría al manifestar que: Los misterios de la Fe no son para ser divulgados a todos.

Es necesario ocultar en un Misterio la Sabiduría hablada. Diferente es por lo tanto el Conocimiento que quedó escrito al conocimiento que fue hablado y pocos fueron los informados de lo hablado...

A pesar de la encarnizada oposición religiosa, científica y filosófica que este conocimiento desata, hubo pensadores que la aceptaron con fundamentos más allá del limitante dogma sustentado en un Concilio del año 553; el Segundo Concilio de Constantinopla presidido por un Emperador que temía que la divulgación de esa Verdad debilitara el Imperio y su autoridad...

El año 553 el Concilio de Constantinopla, no fue presidido por un Papa, como debe ser, sino que por un laico como lo era el Emperador de Oriente Justiniano I, quien hizo que se declarara herética la enseñanza de Orígenes en especial, y otros padres de la Iglesia en general, todos ellos reencarnacionistas. Quince postulados origenistas fueron condenados sinodalmente: La preexistencia de las almas; la reencarnación; la eternidad de la creación; el pecado original; la procedencia del Hijo; la liberación final de todos los pecadores del infierno...

El Papa Virgilio que debía presidirlo y aceptaba, como la mayoría pensante de la época, las enseñanzas de Orígenes, permaneció retenido en Roma y no acató la validez de dicho Concilio, al igual que tres de sus sucesores, los Papas Pelagio I, Pelagio II y Gregorio I o Magno, hasta que en el año 604 para evitar un cisma se legitimó el extraño Concilio no papal.
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Padre, concede que mi alma, estando en la Luz ya no sea sumergida en la ilusión engañosa de la Tierra. El alma que no regresó pronto a la región celestial de donde fue mandada a la tierra, tiene que pasar por muchas vidas recorriendo el mundo.
Sinesio (370; 430)

Cada individuo es exactamente lo que él se ha ganado el derecho de ser, lo rodea aquella felicidad cuyos derechos ha adquirido en el pasado. Se enfrenta en la actualidad con las deudas contraídas en la anterior vida y que hoy le salen al encuentro. La infelicidad es el resultado del sufrimiento infligido a otros en la vida anterior y que antes de nacer aceptó reparar. El hombre es el resultado de su pasado y será el fruto de su presente. Si quieres conocer el pasado, mira tu vida presente. Si quieres conocer el futuro, mira tu vida presente.
Buda.

Necesitamos muchas vidas, revestirnos de múltiples cuerpos, nacer y morir y volver a nacer muchas veces para llegar al fin último de la perfección que es el que los dioses nos reservan. Esta ley de vidas sucesivas da la adecuada explicación a todas las desiguales manifestaciones de nuestra existencia.
Pitágoras.

El alma del hombre es como el agua. Viene del cielo, se eleva hacia el cielo y vuelve después a la tierra, en un eterno ciclo. Estoy seguro de que he estado aquí, tal como estoy ahora, mil veces antes, y espero regresar otras mil veces más.
Goethe.

La duración de la vida sobre la Tierra es un factor personal, y sucede lo mismo con la duración del tiempo que pasa antes de volver de nuevo a la Tierra, que es también un factor personal, dependiente de un gran número de circunstancias.
Papus (Dr. Gérad Encausse).

Podía imaginarme perfectamente que tal vez había vivido en siglos anteriores y me había hecho preguntas que todavía no era capaz de responder; que tenía que volver a nacer porque no había cumplido la tarea que se me había asignado.
Carl Jung.

Nuestra vida futura será la que nosotros mismos hayamos hecho. La reencarnación o continuidad de la existencia no es una vana teoría, sino una sólida realidad. No es ésta la primera vez que estamos en el mundo; de ser así la muerte nos suprimiría para siempre. Aquello que empieza en el tiempo debe finalizar en el tiempo. Si un determinado suceso no debiera producirse más que una sola vez en el tiempo y en el espacio, todas las cosas posibles habrían sucedido ya hace mucho tiempo, porque es la eternidad lo que ha transcurrido detrás de nosotros.
El anterior Dalai Lama.

¡Yace mi niño en la tumba y no estoy a su lado! Oye de nuevo la amada voz del difunto en boca del bebé que ahora tiene en sus brazos: "Soy yo, ¡pero no lo digas!", susurra mirándola a los ojos.
Víctor Hugo.

Nada muere; los hombres fingen estar muertos y tienen que aguardar la parodia de sus funerales y afligidas necrologías, y ahí están, de pie, mirando por la ventana, sanos y salvos, con un nuevo y extraño disfraz.
Emerson.

Aunque puede que no sea un rey en mi vida futura, mucho mejor para mí: Seguiré llevando una vida activa y además no sufriré tanta ingratitud.
Federico el Grande.

Tú que eres joven y te crees olvidado de los dioses, sabe que si te vuelves peor te reunirás con las almas inferiores, y que si te haces mejor te reunirás con las superiores, y que en la sucesión de vidas y muertes te tocará padecer lo que te corresponde a manos de tus iguales. Esta es la justicia del cielo.
Platón.

Léeme, OH lector, si en mi encuentras deleite, porque raras veces regresaré de nuevo a este mundo.
Leonardo Da Vinci.

No es más sorprendente haber nacido dos veces que una sola; en la naturaleza todo es resurrección.
Voltaire.

Después de la muerte todos nuestros pensamientos y representaciones mentales aparecen como un grandioso panorama delante del alma. La vida entre la muerte y el nuevo nacimiento es tan rica y variada como la vida entre el nacimiento y la muerte.
Rudolf Steiner.

La Reencarnación no está condenada por la Iglesia y de ninguna manera su creencia entra en conflicto con ninguno de los dogmas católicos.
Arzobispo Passarelli (1820 - 1897)

El hombre se halla dentro de un cuerpo porque a lo largo de su existencia allega experiencias sensorias que sólo se pueden conseguir a través de un organismo físico humano. Tan pronto se encuentra libre de tales deseos, la reencarnación cesa.
Hermes Trismegisto.

Tal vez yo vea en la Biblia la reencarnación que no hay, pero tal vez vosotros suprimáis la que hay. El concepto de la reencarnación sólo le es útil a alguien si al conocerlo lo hace ser mejor persona.
Edgard Cayce.

Muchas vidas hemos vivido y muchas más por delante tenemos a realizarse en cada uno de los mundos innumerables.
Giordano Bruno.

El hombre que renace es el heredero de la acción del hombre muerto. No obstante es un nuevo ser. El nuevo ser es lo que sus actos lo han hecho. Es debido a diferencia en su karma que los hombres no son todos iguales; sino que unos viven largo tiempo, otros corto tiempo; unos son sanos y otros enfermos; etc.
Swami Vijoyananda.

Para llegar a la perfección, a Dios, o a la Verdad, debéis ir a través de varias experiencias, hasta que hayáis acumulado suficiente conocimiento, equivalente a la realidad. Esta división entre la ignorancia y la sabiduría sólo será traspuesta por una constante acumulación, aprendizaje que prosigue vida tras vida hasta llegar a la perfección. Vosotros, que sois imperfectos ahora, os volveréis perfectos, para lo cual debéis tener tiempo y oportunidad, lo que hace necesario el renacimiento. Esta es, brevemente la teoría de la reencarnación.
Krishnamurti.

Una sola alma puede reencarnar varias veces en diferentes cuerpos y, de esta manera, rectificar el daño hecho en encarnaciones previas. De modo similar, también puede alcanzar la perfección que no alcanzó en encarnaciones previas.
Rabino Moshe Chaim Luzzato.

La milenaria Enseñanza nos recuerda:
Lo que un hombre siembra eso también cosechará:
Siembra un pensamiento y cosecharás una acción.
Siembra una acción y cosecharás un hábito.
Siembra un hábito y cosecharás un carácter.
Siembra un carácter y cosecharás un destino.
Más allá de los sentidos está la mente.
Más allá de la mente está el alma.
Más allá del alma está el espíritu.
Más allá del espíritu está Dios.

El mito de la monogamia

Cuentan las malas lenguas que en la década de los años 20 el presidente Coolidge de Estados Unidos estaba de visita oficial con su esposa en una granja. A cada uno se le asignó un itinerario distinto, de manera que cuando el guía le estaba explicando al presidente los secretos de un gallinero, le dijo: “Su esposa me ha recalcado que le recordara que el gallo que puede vivir en el corral rodeado de gallinas hace el amor todos los días”. A lo que el presidente Coolidge contestó con una pregunta: “¿Con una sola de ellas?”.

“No, no, no” fue la respuesta inmediata del guía. “Pues dígaselo así a mi esposa” fue la réplica presidencial.

Parecería evidente que el presidente de los Estados Unidos en la década de los años 20 –no recordado, precisamente, por sus grandes aciertos– compartía, no obstante, con los biólogos del futuro la opinión de que la monogamia en la pareja no es una situación tan ‘natural’ como todavía hoy muchos siguen pensando.

La realidad de las últimas investigaciones, como las de los científicos norteamericanos David Barash y Judith Lipton -con quienes coincidí en México en La Ciudad de las Ideas-, son contundentes y podrían resumirse diciendo que entre los mamíferos y, particularmente, entre los primates sociales no es fácil constatar la monogamia como práctica habitual.

Los pájaros, en cambio, son monógamos –aunque mucho menos de lo que pensábamos hasta hace muy poco tiempo–. Por último, tanto los pájaros como los humanos practican la monogamia social y la inversión parental, pero ambos son no monógamos desde la óptica puramente sexual.

La conducta que podemos tildar de variedad sexual está condicionada no tanto por la búsqueda de la diversidad como por la de la calidad. En otras palabras, se otorga inconsciente o conscientemente una gran importancia a la salud y la belleza y, por lo tanto, a los genes. Ahora bien, la pregunta es inmediata y no puede hacerse esperar: ¿cómo se sabe dónde están los buenos genes? ¿Cómo puede saber un miembro de la pareja, que no cuenta con un microscopio ni con el equipamiento necesario, que los genes del otro son buenos?

Una especie de ranas –concretamente el macho de las ranas de árbol grises– nos da una primera pista. El macho que goza de mejor salud, y por consiguiente de mejores genes, tiene un canto inconfundiblemente más prolongado. Otras veces las señales no tienen que ver con el sonido, sino con los colores; sobre todo, en el mundo de los peces y los pájaros.

En el caso de los humanos y de gran parte de insectos y mamíferos, la señal determinante es el nivel de fluctuaciones asimétricas; si este nivel es inferior al promedio, el organismo en cuestión está exteriorizando que su metabolismo funciona perfectamente y que, por lo tanto, sus genes son envidiables.

En caso contrario –no hay simetría en las facciones– se está anticipando que las huellas del dolor y de las enfermedades han distorsionado el perfil hasta el punto de que su nivel de fluctuaciones asimétricas es superior al promedio; estamos contemplando el subproducto de genes defectuosos.

A los lectores a los que les cueste admitir el papel determinante de la simetría como detector de la ausencia de enfermedades, y consecuentemente de la belleza buscada, les recomiendo que recuerden que la mayoría de las decisiones que tomamos forma parte de los mecanismos del inconsciente. Son centenares de miles de años de experiencia que expresan, por la vía del inconsciente, una preferencia por la salud y la ausencia de dolor que escenifican una cara y un cuerpo simétricos. Claro, de estos lectores habrá a quienes les cueste más aún admitir que la mayoría de sus decisiones no son conscientes.

Eduard Punset

La Realidad, existe???



Se transcribe una entrevista a Óscar Marín, doctor en Biología y en Neurociencia

¿La inteligencia está en el lóbulo frontal?

Es lo que nos hace más humanos, donde se halla la capacidad de anticipar y planificar. Pero no es cierto que cada parte del cerebro esté especializada.

¿La inteligencia está repartida en todas las células?

Así es, nuestra forma de elaborar ideas requiere la actividad del conjunto simultáneamente, requiere que veamos, oigamos, sintamos, pongamos en contexto nuestra memoria... Todo eso concentrado en un segundo nos permite percibir la realidad.

La realidad no existe.


Tiene usted razón, no existe, es una interpretación de nuestro cerebro, es algo muy...

... Inquietante.

E interesante, por ejemplo: yo la veo a usted pero no veo lo que me rodea. La mayor parte de las veces no vemos el 40% de las cosas que creemos que estamos viendo, el cerebro rellena todo lo que no ve, y eso ocurre con todas nuestras percepciones, incluido nuestro estado personal: nuestra experiencia pasada va rellenando nuestra vida presente.

Si pudiéramos percibir todo lo que hay en esta habitación, incluidos los ácaros, ¿enloqueceríamos?

Sí. La capacidad de filtrar el ruido, por ejemplo, distingue a los animales con el cerebro desarrollado. Los autistas tienen poca capacidad para filtrar el ruido, están abrumados sensorialmente y eso los lleva a aislarse.

Dice usted que nuestras neuronas son un caos ordenado, ¿por qué?

Ordenado, porque los cerebros de una misma especie son todos iguales hasta un detalle relativamente grosero, el plan general es básicamente el mismo. Es un caos sobre todo en el desarrollo porque, a diferencia de otros órganos en los que el crecimiento básicamente se produce por acumulación de nuevas células, en el cerebro esas nuevas neuronas tienen que desplazarse de aquí para allá y luego conectarse unas con otras.

¿Como individuos de una gran ciudad?

Sí. Durante el desarrollo del cerebro, miles de millones de neuronas se mueven en direcciones diferentes aparentemente de una forma caótica, pero todas con información precisa de quiénes son, adónde tienen que ir, a quién tienen que encontrar y con quién tienen que conectarse. Y lo más fascinante es que es un sistema que se construye a sí mismo, sin señales de tráfico, nadie dirige.

¿El pensamiento es producto del cerebro y el cerebro del pensamiento?


Sí. Nuestra forma de elaborar ideas varía nuestro cerebro. Esa idea del cerebro como un órgano estático ya se ha abandonado.

¿Entonces el cerebro está en permanente desarrollo?

Sí. Cada nuevo recuerdo o cada vivencia que ponemos en un contexto diferente significan un cambio estructural en nuestro cerebro, un cambio de conexión entre un grupo de neuronas y otro. El cerebro cambia según su propio pensamiento.

¿Sería posible dar órdenes a nuestras neuronas para que dejen de dividirse de forma loca como ocurre con el cáncer?

Es una idea interesante, no sé hasta qué punto podríamos tener tanta influencia en nuestro organismo, pero nada lo descarta. Ideas como el funcionamiento del placebo ilustran hasta qué punto somos capaces de influir a través de nuestra percepción de la realidad en nuestro sistema inmune.


¿Qué idea le revoluciona las neuronas?


Antes de que tomemos una decisión consciente tenemos neuronas de muy alto rango (que comandan a muchas otras) que son capaces de poner en marcha programas que nos van a llevar a tomar una decisión.


¿Eso se traduce en la intuición?


Sí, la intuición es nuestro cerebro trabajando en ausencia de nuestra consciencia, de nuestro raciocinio.

Siempre he tenido la intuición de que el saber ocupa lugar.

No se equivoca. Los adultos que aprenden un idioma colocan esa información solapando el área que utilizan para su idioma original. Los niños que han aprendido dos o tres idiomas tienen un área mucho más grande destinada a los diferentes idiomas.

¿El secreto está en la plasticidad (propiedad de las células de reorganizar sus conexiones y modificar los mecanismos)?

El mismo cerebro, cuando se está construyendo a sí mismo, es plástico; incluso en casos en los que fallan señales, las neuronas encuentran otra forma de llegar al mismo sitio. Puede que lleguen más tarde, y eso ya supone un impacto, pero el cerebro tiene capacidad para recomponerse, es muy determinado a la hora de hacer las cosas y es capaz de tomar rutas alternativas.

¿Hay alguna diferencia en el cerebro autista de Einstein?

Será algo muy sutil, pero probablemente esa sutileza afecte a cómo los genios perciben su entorno: igual son capaces de percibir con más claridad los detalles de cada información, mientras que el resto sólo abstraemos la información mínima necesaria.

Ya se están empezando a hacer intervenciones preconcepción.

Sí, en enfermedades muy sencillas en las que sólo hay un gen afectado, pero conseguiremos hacerlo en enfermedades complejas.

Homogeneizando cerebros en estado embrionario, nos quedaremos sin genios.

El genio entendido como la capacidad de pensar diferente, que es el componente esencial, estaría comprometido, sí.

viernes, 8 de octubre de 2010

Quieres otra Realidad??? No te tomes tan en serio.

Lo más importante, en lo que se podría invertir todo lo que se tiene, es en esa premisa que consiste en perder la importancia personal, ese sentimiento de amor propio, el pundonor que nos legaron los antecesores nuestros: la idea de que el yo personal vale tanto.

Por qué sería tan importante perder el sentimiento de la importancia personal?.
Es una cosa muy sencilla: el 90% de nuestra energía está consumida en defender nuestras personas. No hay razón para tanto esfuerzo. Defender la persona cuesta "demasiado y no reporta nada".

Hay quiere crear un ahorro de energía, a fin de que la misma se emplee en algo novedoso". Este algo novedoso puede ser percibir conjuntos que no tienen ninguna historia en el mundo cotidiano.

Aparentemente estamos interesados en la percepción, lo cual no es cierto, desde luego, porque el único interés que tenemos, como hombre occidentales, es en el significado, en la epistemología, de un modo u otro.
De ahí que busquemos nuevos significados, y les llamemos nuevos rumbos.

Hay que encararse con la libertad total, que no tiene nada que ver con las libertades políticas, ideológicas, o con el derecho a la felicidad y al bienestar.

Toda la energía con la que nosotros podemos contar ya está distribuida. De ahí que no podamos romper la hegemonía de la percepción, y cuando nos encontramos con uno que sí la ha roto, creemos habernos topado con un hombre incoherente, porque no está usando la energía disponible como nosotros lo hacemos.

Entonces para poder disponer de energía, ya que toda está distribuida, tenemos que ahorrarla, y hay un único modo de hacerlo: deshacernos de aquello que no reporta nada. Y ese aquello es la importancia del yo personal.

El planteamiento es que "si se pudiera ahorrar esa energía, habría suficiente capacidad para percibir esa otra realidad, esa realidad aparte y, sobre todo, habría suficiente energía para percibir el regalo del conocimiento total".

Es haber ahorrado esa energía que le permite a uno entrar en áreas de percepción inconcebibles. El hombre de poder es el que puede entrar en mundos de percepción inconcebibles; mundos inaccesibles para el que no ha podido ahorrar energía, para aquellos que han empleado toda su energía en defender sus personas".

Si dejaramos de sentirnos tan importante - para dejar clara la idea - seríamos invulnerable. ¿Qué nos podrían hacer? Lo que nos hiere es que nos acusen, o nos ataquen en el amor propio. Uno hace lo mejor que puede, eso es indiscutible, pero jamás se puede uno tomar tan en serio.

miércoles, 20 de enero de 2010

NOSTALGIAS DE NUESTRO ORIGEN...

¿Será que venimos de alguna lejana estrella, de alguna lejana constelación?
¿Será que tenemos una misión, que es la razón de ser de nuestra existencia?
¿Será tal vez que vinimos a aprender algo, a superar algo, a conquistar algo?

Tal vez a comprender que la felicidad puede estar ahora, no en el final del recorrido, sino en el mismo viaje, en el mismo tránsito.

O quizás todo esto sea necesario para poder reflejarnos y poder conocernos, para poder ver con los ojos del amor, en su mirada, a uno mismo...



Como una gota fuí de la marea
la playa me hizo grano de la arena.
Fuí punto en multitud por donde fui
nadie me detectó y así aprendí.

Cuando creí colmada la tarea
volví mi corazón a Casiopea.

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas
.

Cumplí celosamente nuestro plan:
por un millón de años esperar.

Hoy llevo el doble dando coordenadas
pero nadie contesta mi llamada.
¿Qué puede haber pasado a mi señal?
¿Será que me he quedado sin hogar?.

Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones

Una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces

Sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.


Hoy sobrevivo apenas a mi suerte
lejano de mi estrella de mi gente.
El trance me ha mostrado otra lección:
el mundo propio siempre es el mejor.

Me voy debilitando lentamente
Quizás ya no sea yo cuando me encuentren.

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas

Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones

Una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces

Sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.


Silvio Rodríguez/Mario Benedetti

viernes, 1 de enero de 2010

LA EMOCIÓN DEL IDEAL

Cuando pones la proa visionaria hacia una estrella y tiendes el ala hacia tal excelsitud inasible, afanoso de perfección y rebelde a la mediocridad, llevas en ti el resorte misterioso de un Ideal.

Es ascua sagrada, capaz de templarte para grandes acciones. Custódiala; si la dejas apagar no se reenciende jamás. Y si ella muere en ti, quedas inerte: fría bazofia humana.
Sólo vives por esa partícula de ensueño que te sobrepone a lo real. Ella es el lis de tu blasón, el penacho de tu temperamento.

Innumerables signos la revelan: cuando se te anuda la garganta al recordar la cicuta impuesta a Sócrates, la cruz izada para Cristo y la hoguera encendida a Bruno; -cuando te abstraes en lo infinito leyendo un diálogo de Platón, un ensayo de Montaigne o un discurso de Helvecio; -cuando el corazón se te estremece pensando en la desigual fortuna de esas pasiones en que fuiste, alternativamente, el Romeo de tal Julieta y el Werther de tal Carlota; -cuando tus sienes se hielan de emoción al declamar una estrofa de Musset que rima acorde con tu sentir; -y cuando, en suma, admiras la mente preclara de los genios, la sublime virtud de los santos, la magna gesta de los héroes, inclinándote con igual veneración ante los creadores de Verdad o de Belleza.

Todos no se extasían, como tú, ante un crepúsculo, no sueñan frente a una aurora o cimbran en una tempestad; ni gustan de pasear con Dante, reír con Moliére, temblar con Shakespeare, crujir con Wagner; ni enmudecer ante el David, la Cena o el Partenón.

Es de pocos esa inquietud de perseguir ávidamente alguna quimera, venerando a filósofos, artistas y pensadores que fundieron en síntesis supremas sus visiones del ser y de la eternidad, volando más allá de lo real.

Los seres de tu estirpe, cuya imaginación se puebla de ideales y cuyo sentimiento polariza hacia ellos la personalidad entera, forman raza aparte en la humanidad: son idealistas. Definiendo su propia emoción, podría decir quien se sintiera poeta: el Ideal es un gesto del espíritu hacia alguna perfección.

José Ingenieros

sábado, 17 de octubre de 2009

EL SENTIDO COMÚN MATA


Hoy quiero pedirles, solo por una momento que se abran a la opción que se va a presentar. No escuchen como estudiantes universitarios. Quién no ha hablado con estudiantes universitarios antes: están muertos y son arrogantes.
El sentido común y la idealización son lo que nos mata. Nos aferramos a ellos con los dientes, ese es el “simio.” Todos nosotros nos vamos a morir y por eso no podemos ser elitistas y todos tenemos la opción a la libertad.
Lo que quisiera es que lo que aquí se exprese no sea vocabulario sino una opción transformativa para que los lleve más allá de lo que es permisible. Necesitamos un ápice de desesperación para emerger porque el mundo cotidiano no se va a componer, se va a empeorar y nosotros nos ponemos más viejos, más estúpidos, más seniles...
El anhelo es suficiente, uno tiene que tener la osadía de formalizarlo, de fortalecerlo, de hacer un llamado final, pero como estamos tan repletos de ideologías nunca llegamos.
El cuerpo humano es una máquina increíble, sofisticadísima, el cuerpo nos puede llevar hasta los confines del universo mismo, se pueden hacer viajes que desafían toda explicación, viajes hechos en cuestión de segundos. El cuerpo humano es una máquina increíble que cotidianamente sólo usamos lamentablemente para barrer...
En la psicología moderna se pone el parche para tratar de adaptarnos al mundo y ser más empedernidos en el yo personal. Hay cursos enteros de como ser agresivo en los negocios, como ser triunfador, como hacer lo que ustedes digan, como convencer a los otros y así no hay salida, así jamás podemos percibir nada, porque esos sólo son tremendos vuelos de la fantasía.
El problema es que desde niños nos transforman en personas ocupadísimas en el mundo social cuando esto es un sistema muy ineficaz porque para tratar con el mundo cotidiano no se necesita tanto esfuerzo, el mundo cotidiano no necesita tanta energía de nuestra parte y lo que realmente necesitamos es acabar con el ego y entonces cuando acabamos con él no nos toma tanta energía enfrentar el mundo.
Lo que nos roba la energía es que no podemos desligarnos del yo, tenemos que defender el yo, defender a la patria y nuestra cueva es el ego... Todos los seres humano están involucrados en un estado de ser que nos consume sin llevarnos a nada. Somos prisioneros de nuestros pensamientos, de ideas preconcebidas que nos son implantadas externamente. Vivimos pendientes de idealizaciones ajenas.
Estamos sepultados por nuestra educación social, engañados con percibir al mundo como un lugar de objetos duros y finalidades. Vamos hacia nuestras tumbas negando que somos seres mágicos; nuestra prioridad es servir al ego en vez de al espíritu.
La idea de que somos libres es una ilusión y un absurdo. Debemos comprender que el sentido común nos engaña porque la percepción ordinaria sólo nos dice una parte de la verdad. La percepción ordinaria no nos dice toda la verdad. Debe haber algo más que el mero paso por la tierra, que eso de sólo comer y reproducirnos.
El sentido común sería ese acuerdo al que hemos llegado tras un largo proceso educativo que nos impone la percepción ordinaria como la única verdad. "Precisamente, el arte del sabio consiste en llevar al aprendiz a descubrir y a destruir ese prejuicio perceptivo".