miércoles, 20 de enero de 2010

NOSTALGIAS DE NUESTRO ORIGEN...

¿Será que venimos de alguna lejana estrella, de alguna lejana constelación?
¿Será que tenemos una misión, que es la razón de ser de nuestra existencia?
¿Será tal vez que vinimos a aprender algo, a superar algo, a conquistar algo?

Tal vez a comprender que la felicidad puede estar ahora, no en el final del recorrido, sino en el mismo viaje, en el mismo tránsito.

O quizás todo esto sea necesario para poder reflejarnos y poder conocernos, para poder ver con los ojos del amor, en su mirada, a uno mismo...



Como una gota fuí de la marea
la playa me hizo grano de la arena.
Fuí punto en multitud por donde fui
nadie me detectó y así aprendí.

Cuando creí colmada la tarea
volví mi corazón a Casiopea.

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas
.

Cumplí celosamente nuestro plan:
por un millón de años esperar.

Hoy llevo el doble dando coordenadas
pero nadie contesta mi llamada.
¿Qué puede haber pasado a mi señal?
¿Será que me he quedado sin hogar?.

Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones

Una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces

Sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.


Hoy sobrevivo apenas a mi suerte
lejano de mi estrella de mi gente.
El trance me ha mostrado otra lección:
el mundo propio siempre es el mejor.

Me voy debilitando lentamente
Quizás ya no sea yo cuando me encuentren.

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas

Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones

Una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces

Sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.


Silvio Rodríguez/Mario Benedetti

1 comentario:

  1. Encantadoras palavras!
    Melhor assim, seguimos com a fé de um dia podermos mirar y contemplar as estrelas,partindo de uma que seja a nossa própria.

    ResponderEliminar